Home - Salud - La traducción médica y su aporte al área de la salud

La traducción médica y su aporte al área de la salud

Posted on 5 septiembre, 2019 in Salud

La traducción médica por tratarse de  un área especializada requiere de mucha investigación, más aun en esta área tan sensible, ya que posee un vocabulario muy particular, científico y con características únicas. Cada área o especialidad posee un vocabulario único, una terminología específica común utilizada en la medicina, para lo cual es necesario que el traductor sea especialista en el tema de cada ámbito referido al área de la salud.

La traducción medica, posee múltiples herramientas con las cuales el especialista de la traducción, puede llevar a cabo la tarea, es de hacer notar que en el área de la salud existen cantidad de ámbitos como por ejemplo la oftalmología, la pediatría, la dermatología, la medicina oncológica, el área de radiología, laboratorio clínico, áreas muy específicas con términos específicos. Por otro lado tenemos el área de medicamentos o farmacia que requieren la combinación de la traducción médica, la traducción técnica y la traducción legal. El área de equipos y materiales médicos que hace uso de la misma combinación junto con la traducción jurada.

La proliferación de recursos electrónicos en línea, de acceso libre y gratuito, ha abierto todo un mundo de posibilidades para el traductor especializado en temas biosanitaria. Existen muchas revistas de medicina que se traducen al español, o viceversa. Si pensamos en la cantidad de facultativos que hay en todo el mundo, y si tenemos en cuenta que la mayoría de ellos escriben artículos y que los escriben en inglés (o que alguien tiene que traducírselos para publicarse en inglés), sea o no ésta su lengua madre, entonces veremos que el aporte de la traducción medica, no solo es al ámbito de aplicación sino también al área de traducción e interpretación.

Hoy día, se pueden encontrar artículos de revistas y sus correspondientes resúmenes, informes de medicamentos (fármaco-toxicológicos, clínicos), protocolos, registros o instrucciones de equipos médicos, como por ejemplo los aparatos de radioterapia, o los equipos de diálisis, la traducción de medicamentos genéricos, de exámenes de laboratorio, de informes médicos para pacientes que van a buscar ayuda a otros países con idiomas diferentes al que hablan. Como se puede observar podemos seguir enumerando la cantidad de aportes por encima que puede realizar la traducción médica, pero el verdadero aporte quizás este en el área científica y de investigación, pues por tratarse de especialistas de diferentes áreas y de diferentes regiones o países del mundo, realizan un gran aporte a la ciencia y a la humanidad.

Por tratarse de un área tan sensible, este tipo de traducción tan especializada, requiere de profesionales que posean las habilidades y destrezas que se requieren para llevarla a cabo. Si bien las subcompetencias traslativa  y  profesional no parecen variar demasiado con respecto a las requeridas en otros ámbitos, las subcompetencias lingüístico-culturales, textuales y documentales del traductor especializado en el ámbito biosanitaria presentan ciertos matices especiales. Así, la subcompetencias lingüística va más allá del conocimiento de los dos sistemas lingüísticos con los que está trabajando, pues ésta supone, por un lado, ser plenamente consciente de las diferencias existentes entre el discurso científico entre las dos lenguas con las que se trabaja, y, por el otro, tener un conocimiento adecuado de la terminología propia del ámbito de especialidad en cuestión. Téngase en cuenta que la terminología es uno de los factores principales de representación y transmisión del conocimiento especializado. La densidad terminológica constituye, por ejemplo, un índice fiable para poder establecer el grado de especialización de un texto dado.

En la traducción de textos especializados, uno se ve obligado, pues, a lidiar con los problemas de índole terminológica que le plantea un determinado proyecto de traducción. En el caso de la traducción médica especializada dichos problemas no se reducen a la mera búsqueda de equivalentes, a la confirmación de los ya seleccionados, a la necesidad de acuñar neologismos o de recurrir quizá al préstamo, sino que éstos vienen ocasionados, en buena parte, por la polisemia y sinonimia propias del discurso científico real, por la multiplicidad de denominaciones y nomenclaturas existentes, o por la permeabilidad del discurso médico, en tanto trasvase de términos propios de unas especialidades médicas a otras e incorporación de términos procedentes de otras disciplinas afines o auxiliares (estadística, química, biología, electromagnética, informática, etc.). Otras dificultades adicionales se plantean por la combinatoria (fraseología) de tales términos o la identificación y reexpresión de la carga pragmática de muchos de ellos, y, cómo no, por las diferencias existentes en cuanto al discurso científico entre las dos lenguas de trabajo. En estrecha relación con la anterior se encuentran la subcompetencias comunicativo-cultural y la textual, que demandan del traductor especializado en textos médicos un conocimiento adecuado de los esquemas conceptuales, de la estructura retórica de los tipos textuales concretos dentro de un mismo género, así como de las normas que gobiernan la producción de textos científicos tanto en la comunidad lingüístico-cultural de origen como en la de llegada. Debe ser sensible, pues, a los cambios y reajustes necesarios para expresar cifras y magnitudes, preferencias en uno y otro idioma, etc.

 

 

El ámbito de la traducción médica cuenta hoy día con una fuente documental de primera magnitud como es la red Internet. El campo de las Ciencias de la Salud, en su conjunto, se caracteriza por la solidaridad de sus miembros, como demuestra la impresionante proliferación de portales, directorios, bases de datos y bibliotecas virtuales que han surgido en los últimos años. Y todo ello bajo la consigna de la promoción del conocimiento y el avance científico en todo el orbe. Esta circunstancia tiene consecuencias muy positivas para el traductor especializado en medicina y disciplinas afines, por cuanto tiene a su disposición, con un solo clic, una pléyade de fuentes de informaciones médicas de gran calidad, fiables y permanentemente actualizadas. De ahí que la documentación electrónica proporcione al traductor más y mejor información que los tradicionales textos paralelos y demás obras de referencia en papel. La compilación y explotación de corpus virtuales constituye, pues, un paso más en esta progresiva «cibernetización» del traductor médico. En la red se encuentran documentos médicos de diversos géneros y niveles de especialidad. Las bibliotecas virtuales y bases de datos bibliográficas permiten la localización y, en muchos casos, la descarga de artículos científicos sobre cualquier especialidad médica

Cada día son más los investigadores que necesitan dar a conocer sus resultados al resto de la comunidad científica mediante la traducción de sus trabajos al inglés. Recuérdese que ésta es la lengua de trabajo de las revistas científicas de alto índice de impacto. Es tal la demanda actual que muchos traductores que no tienen el inglés como lengua materna se lanzan de lleno al mercado de la traducción médica.